
El último fulgor de la luz crepuscular,el negro velo rasga hiriente,muriendo la tarde en tibia soledad.La luna misteriosa vistiendo tules de azahar,bella emerge por el horizonte cual hostia sagrada en el altar.El alma enamorada exhala suspiros para liberarráfagas de amor en lontananza aromas de besos, y caricias prodigar.Dónde te hallarás?Acaso extrañas mi cantar?Reclinada en la ventana abierta la noche interrogo, mi delirio contestar.Piensas en mí?Crucificas amor al deshojar mis poemas en versos dedicados como capullos abiertos en un rosal?Aún me amas?Podré volverte a ver?Alforja rebosada, mieles de pasiones,envase preferido en cuerpo de mujer.Mis ojos centinelas horadantes en la oscuridad,avizores en los días luminosos,te invocan, a un nuevo despertar.